Outsourcing IT vs técnico interno: costes reales en 2026

Outsourcing IT vs técnico interno: costes reales en 2026

Un sueldo no es un departamento de informática. En 2026, cuando una PYME de Tenerife compara «contratar a alguien» con «pagar un mantenimiento», suele poner en una columna el bruto mensual y en la otra la cuota del contrato. Faltan la Seguridad Social, las vacaciones, las bajas, el portátil del técnico, las herramientas, la formación, y las noches en las que ese alguien no coge el teléfono porque es una sola persona. Este artículo pone números de orden de magnitud y, sobre todo, pone el trabajo que un único perfil no cubre: Apple y Windows a la vez, un servidor que se cae en agosto, y el ransomware que no espera al turno de mañana.

No es un alegato contra el técnico interno. Hay empresas donde un perfil mixto (sistemas + un poco de usuario) encaja y se complementa con un partner. Es un alegato contra la cuenta de la servilleta. Si estáis eligiendo proveedor, leed también cómo elegir partner de mantenimiento en Tenerife. Aquí nos quedamos en el coste real y en los huecos de cobertura.

Lo que cabe en una columna de Excel (y lo que se os olvida)

Empezad por el salario. Un técnico que sepa mantener un dominio Windows, tocar un poco de Microsoft 365, no asustarse con un Mac y hablar con usuarios no se ficha en Canarias por el salario mínimo. El mercado 2026 mueve, según perfil y urgencia, cifras que en bruto anual ya duelen a una PYME de quince personas. Encima, el coste empresa no es el bruto: cotizaciones, (en su caso) complemento de IT, ticket o plus de transporte, y la inflación de retener a alguien que mañana se va a un hotel o a un grupo más grande.

Vacaciones: veintidós días laborables o más, puentes, y el hecho de que el servidor no los respeta. En esos días el «departamento» es cero, salvo que paguéis horas extra o un refuerzo. Bajas: una ciática, una paternidad o una gripe de dos semanas dejan la oficina sin quien restaura el backup. Formación: Microsoft, Apple, ciberseguridad y el ERP cambian. El curso lo paga la empresa o lo paga en deuda técnica. Herramientas: portátil, teléfono, licencias de remoto, un stock mínimo de discos y de fuentes, un coche o tiempo de desplazamiento por la isla. Espacio y gestión: alguien hace las nóminas de esa persona, las vacaciones y las discusiones de «no me toques el PC».

No hace falta inventar una cifra talismán. Hace falta multiplicar el bruto por un coeficiente de coste empresa (orientativamente, muchos departamentos financieros usan un rango en torno a un tercio adicional por cotizaciones, y luego suman los extras). Añadid un mes de vacaciones sin cobertura y el riesgo de baja. El número que sale rara vez cabe en «es más barato que el contrato de mantenimiento» si el contrato está bien dimensionado. Sí puede ser más barato que un contrato mal vendido que promete el oro y manda a un subcontratado. Por eso se compara servicio con servicio, no sueldo con eslogan.

El técnico interno tiene ventajas reales: conoce el negocio, está en el pasillo, prioriza como vosotros. Esas ventajas se diluyen si esa persona está ahogada en cambiar tóner y en el WiFi de la sala de juntas, y no le queda tiempo para copias, parches y cuentas de ex-empleados. Entonces tenéis un sueldo de sistemas y un trabajo de helpdesk. El Excel no lo captura; el viernes del servidor, sí. El escenario lo cuenta el artículo de continuidad si el servidor cae un viernes.

Coste 2026 del perfil interno: salario, SS, vacaciones y el hueco de agosto

Pongamos un ejercicio honesto, sin pretender que sea vuestra nómina. Imaginad un bruto anual de técnico de sistemas junior-medio en isla. Sumad cotizaciones a cargo de la empresa. Sumad un variable pequeño o un plus de disponibilidad que, si no existe, se paga en resentimiento y en rotación. Sumad el equipo de trabajo y dos o tres cursos al año. Sumad la recluta: semanas sin cubrir el puesto, anuncio, entrevistas, y el mes en que el nuevo aún pregunta dónde está el SAI. El primer año es más caro que los siguientes. Quien compare con outsourcing debería comparar también ese primer año.

Agosto y Navidad son el test. En Tenerife mucha PYME reduce personal y el técnico se va. El hotel, la clínica o la gestoría que sigue abierta descubre que el contrato de mantenimiento no era un capricho: era el plan B. Si no hay plan B, hay un familiar «que sabe de ordenadores» o un ticket a un fabricante que os da cita en diez días. El coste de ese hueco no está en la nómina; está en las horas no facturadas.

Bajas de larga duración: la empresa grande reasigna. La PYME no. Un outsourcing con varios técnicos absorbe la baja del que os lleva la cuenta. Un interno no se clona. Los seguros de baja existen; no instalan un DC ni hablan con el proveedor del ERP.

Disponibilidad nocturna y festivos: si el puesto no incluye guardia pactada, no existe. Pedir «échame un ojo el domingo» de forma reiterada es o abuso o un variable que hay que pagar. Muchos incidentes (ransomware, corte, cierre de mes) no caben en 09:00 a 17:00. El contrato de partner suele definir ventanas y un teléfono. El interno, si no está en convenio de guardias, está en casa y en su derecho.

Rotación: formar a alguien dos años y perderlo por doscientos euros más al mes es el impuesto silencioso del interno. En isla el mercado es pequeño; los buenos se conocen. Retener cuesta. El partner también puede rotar interlocutores: exigid que el conocimiento esté documentado (inventario, contraseñas en un gestor de la empresa, diagramas). Ese requisito vale para los dos modelos.

Qué incluye un contrato de outsourcing (y las trampas de la cuota barata)

Un buen contrato de mantenimiento informático no es «ilimitado de todo». Es un perímetro: número de puestos, servidores, copias, Microsoft 365, ESET u otro EDR, ventanas de visita, remoto, y qué queda fuera (obra de cableado, proyectos, material). La cuota cubre la rutinaria y un colchón de incidencias. Los proyectos (migración, servidor nuevo, WiFi de un hotel) van aparte. Quien venda «todo incluido por cuatro duros» o miente o está pagando a alguien en prácticas que no pisa el CPD.

Comparad SLAs reales: tiempo de respuesta en remoto, tiempo de presencia en isla, qué pasa un festivo, si hay stock de préstamo. Infofase trabaja con técnicos propios en Tenerife; eso no es un eslogan para el Excel, es la diferencia entre un ticket que espera avión y uno que entra por la puerta. El teléfono 922 276 335 y el WhatsApp +34 653 551 192 son canales de empresa, no de un autónomo que está en otra isla.

La cuota mensual bien hecha, anualizada, a menudo queda por debajo del coste empresa de un interno a tiempo completo… y por encima del «chico de los ordenadores» a media jornada que nunca toca el servidor. Esa es la franja donde el outsourcing gana en PYMES de 10 a 80 puestos. Por debajo, a veces basta un bono de horas. Por encima, el híbrido (interno de helpdesk + partner de sistemas) suele ser el más saneado.

Trampas: horas que se consumen en desplazamientos mal contados, remotos que no resuelven y generan visita extra, copias que «están» pero no se restauran, y un comercial que desaparece a los tres meses. Pedid un informe periódico: tickets, backups, parches, cuentas. Si no hay informe, no hay gobierno. El cierre de año —auditoría, licencias, presupuesto— es el momento de ajustar el perímetro; lo tratamos en cierre de año IT para 2027.

Material y licencias no son mantenimiento. Un contrato no os regala tres MacBook. La tienda y el alquiler existen para no mezclar tesorería de hardware con la cuota de servicio. Mezclarlos en una sola línea «todo IT» oscurece el Excel y las discusiones de renovación.

Apple y servidores: dos especialidades que un solo currículum rara vez cubre

El perfil unicornio —Active Directory, virtualización, Microsoft 365, ESET, redes Ubiquiti, reparación de MacBook y flota de iPhone— existe en las ofertas de empleo. En la vida real, esa persona o es senior y cara, o es junior y está aprendiendo a vuestra costa en el DC de producción. Las especialidades se pisan poco: quien vive en GPOs no vive en soldadura de un iMac; quien repara pantallas no diseña un WSUS. Un partner con varios técnicos reparte. Un interno único elige, y lo que no elige se degrada.

Apple en empresa no es «el de la manzana del jefe». Es MDM, copias, SAT, chips de seguridad y usuarios que no quieren oír hablar de Active Directory. Windows Server es el otro polo: system state, un segundo DC, parches, el ERP. Si vuestra oficina es mixta —y en Canarias lo es más de lo que admiten los dogmáticos—, el modelo interno puro obliga a formar o a subcontratar igual. Entonces ya estáis en híbrido, pero sin haberlo diseñado.

El caso de Canary Islands Consulting (Jaizme) ilustra un entorno donde servidor, red, M365 y puestos se planifican juntos. Ese alcance no lo sostiene una sola persona de vacaciones en julio. Da igual lo buena que sea. El outsourcing no es «más listo»; es más de uno, con procedimientos.

Colegios: el horario lectivo y los iPad añaden otra especialidad (menores, carros, WiFi de aulas). Un técnico interno de un centro a menudo es un docente con horas. El partner cubre lo que esas horas no pueden. Mezclar los dos roles sin contrato claro agota al docente y deja el servidor sin parches.

Noches, festivos y el teléfono que nadie coge

El argumento emocional del interno es «está aquí». El argumento factual es «está aquí de lunes a viernes, si no está enfermo y si no está en el otro edificio». Un corte a las 21:00 de un viernes de cierre, un ransomware a las 07:00 o un SAI que pita en un puente no caben en el pasillo. Ahí el partner con guardia o con un teléfono de emergencias vale más que el sueldo. Si el contrato no incluye esa franja, no la inventéis en el momento: negociadla antes, con precio.

El interno puede hacer guardias. Pagadlas, limitadlas y rotadlas. Una sola persona de guardia todo el año se quema o se va. Eso, de nuevo, es coste. El outsourcing reparte la guardia entre varios; vosotros pagáis una línea en la factura, no una salud mental.

Remoto versus presencial: en 2026 la mayoría de tickets de software se cierran en remoto si hay EDR, VPN bien hecha y usuarios que cogen el teléfono. El disco muerto, el switch, el SAT de un iPhone y el servidor que no arranca piden presencia. En isla, «presencia» no es un call center en otra comunidad. Preguntad dónde viven los técnicos. Infofase responde esa pregunta con una dirección en Santa Cruz y con visitas; no con una centralita.

El coste de no coger el teléfono es el más difícil de poner en el Excel y el más fácil de recordar. Quien haya perdido un lunes de clínica o de hotel no vuelve a comparar solo brutos.

Híbrido, umbrales y cómo decidir sin dogma

Modelo que vemos funcionar: un interlocutor interno (oficina, un perfil administrativo-técnico o un IT junior) para lo cercano y un partner para sistemas, copias, ciberseguridad y picos. El interno no está solo; el partner no está ciego. Las contraseñas son de la empresa. El inventario también.

Umbrales orientativos, no dogmas. Por debajo de unos diez puestos, un bono de horas o un mantenimiento ligero suele bastar si no hay servidor crítico. Entre diez y cincuenta, el outsourcing completo gana casi siempre al interno único, salvo que el negocio sea muy peculiar. Por encima, el interno de helpdesk más partner de infraestructura es el esquema más estable. Un segundo interno tiene sentido cuando hay turnos, varios centros o un volumen de tickets que ya es un trabajo a jornada completa de mostrador.

Decidid por riesgos, no por ideología. ¿Qué pasa si esa persona se va en treinta días? ¿Quién restaura el backup? ¿Quién repara el Mac de dirección? ¿Quién parchea el DC? Si cuatro respuestas son «nadie» o «ya veremos», el sueldo no os está comprando un departamento. El mapa de servicios de Infofase sirve para recortar el perímetro: no tenéis que externalizar el mundo; sí lo que os deja en evidencia.

Presupuestad 2026 y 2027 juntos: licencias, renovación de servidor, ESET, formación. El interno aparecerá en personal; el partner, en servicios exteriores. Finanzas a veces prefiere uno u otro por cosmética. El servidor no lee el plan de cuentas.

Preguntas frecuentes

¿Es más barato un técnico interno que un contrato de mantenimiento?

Solo si ignoráis cotizaciones, vacaciones, bajas, herramientas y el hueco de agosto. Cuando se suma el coste empresa y la falta de cobertura, muchas PYMES de Tenerife descubren que un mantenimiento bien dimensionado sale mejor, o que el híbrido es el único que cierra el Excel sin mentir. Comparad perímetro y SLA, no bruto contra cuota.

¿Un interno puede cubrir Apple y Windows Server a la vez?

Puede defender lo básico. Rara vez es excelente en SAT de Mac, en AD y en ciber el mismo año. O formáis y aceptáis lagunas, o reforzáis con un partner. El unicornio de la oferta de empleo suele ser un senior que no os durará el salario que teníais en mente.

¿Qué pasa las noches y los festivos con cada modelo?

El interno, salvo guardia pactada y pagada, no está. El outsourcing depende de lo que hayáis firmado: hay contratos 8×5 y hay ventanas de emergencia. Pedidlo por escrito. El incidente no espera a que «el chico» vuelva el lunes.

¿Podemos tener un interno a media jornada y ya?

Sí, para helpdesk. No contéis con que media jornada diseñe copias 3-2-1, parchee el DC y cubra una flota Apple. Media jornada más partner es un híbrido válido; media jornada como único plan es un riesgo con horario reducido.

¿Infofase sustituye a un trabajador de plantilla?

Sustituimos la función de sistemas y de SAT que una PYME no puede cubrir sola, con técnicos propios en la isla. No «ocupamos el puesto» ni os pedimos que despidáis a nadie. Si ya tenéis un perfil interno, encajamos el perímetro para que esa persona no esté sola ante un servidor o un ransomware.

¿Cómo empezamos a comparar sin un RFP de cincuenta páginas?

Inventario de puestos y servidores, qué duele ahora, y tres preguntas: respuesta en isla, copias restauradas de verdad, y Apple sí o no. Con eso se puede sentar un presupuesto. Llamad al 922 276 335 o usad el formulario de contacto. Una auditoría ahorra más que un Excel optimista.

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